Mojácar

B.O.P.  Nº 81 de fecha 28/04/2.000  ORDENANZA MUNICIPAL SOBRE LA TENENCIA Y  PROTECCION DE ANIMALES EXPOSICION DE MOTIVOS.- La presencia de animales de diversas especies y aptitudes en el núcleo urbano y en el extra­rradio de la Ciudad, plantea al Ayuntamiento de Mojácar, un gran número de problemas higiénico-sa­nitarios, económicos, medio ambientales y es causa de frecuentes conflictos vecinales. Considerando igualmente que los animales tienen su derecho y que deben recibir un trato digno y correcto que, en ningún caso suponga unas malas condiciones higiénico-sanitarias contrarias a su especie y grado de desarrollo y que cada vez demanda más una sociedad concienciada del respeto que merecen todos los seres vivos, es por ello necesario una norma que recoja los principios básicos de respeto, defensa, protección higiene y salubridad de los animales en relación con el hombre.             La Promulgación de la Ley 50/1999, de 23 de Diciembre, aborda la Tenencia de animales poten­cialmente peligrosos que deberán regir para sus propietarios criadores, adiestradores, de manera que garantice la protección de las personas, bienes y orden público. Todo ello relacionado al ANEXO 1 de la presente Ordenanza. CAPITULO 1º . – OBJETO Y AMBITO DE APLICACIÓN Artículo 1º.-             La presente ordenanza tiene por objeto fijar la normativa que asegura una tenencia de anima­les compatible con la higiene, la salud pública y la seguridad de las personas y bienes, así como garan­tizar a los animales la debida protección y buen trato. Artículo 2º.- Con esta intención, la ordenanza tiene en cuenta, tanto las molestias y peligros que puedan ocasionar los animales, como el valor de su compañía para un elevado número de personas, como es el caso de la ayuda que puedan prestar con su adiestramiento y dedicación como perros-guía lazarillos en trabajos de salvamento y todos los demás casos en los que los animales domésticos proporcionan satisfacción deportiva, de recreo y/o compañía. Artículo 3º.-             Las competencias municipales en esta materia serán gestionadas por el área de medio ambien­te, sin perjuicio de las que correspondan concurrentemente con otras áreas municipales y otras administraciones públicas. Artículo 4º.- Esta ordenanza será de obligado cumplimiento en el término municipal de Mojácar y afectará a toda persona física o jurídica que en calidad de propietario, vendedor, cuidador, adiestrador, domador, en­cargado, miembros de sociedad protectora de animales, miembros de sociedad de colombicultura, omitología y similares, se relacione con animales, así como a cualquier otra persona que se relacione con éstos de forma permanente, ocasional o accidental. Artículo 5º.-             Quedan fuera del ámbito de esta ordenanza la protección y conservación de la fauna autóctona y de las especies de aprovechamiento piscícola y cinegética, así como la experimentación y disección de animales y demás materias reguladas por su correspondiente legislación especifica. CAPITULO 2º.-  DEFINICIONES Artículo 6º.- Animal de compañía es el que siendo doméstico o silvestre, tanto autóctono como alóctono, es mantenido por el hombre por placer y compañía sin intención de lucro por su parte ni acti­vidad económica ejercida sobre aquél. Animal de explotación es todo aquel animal que siendo doméstico o silvestre, tanto autóctono o alóctono, es mantenido por el hombre con fines lucrativos y/o productivos. Animal silvestre, a efectos de esta ordenanza es el que perteneciendo a la fauna autóctona o no, tanto terrestre como acuática o aérea, da muestra de no haber vivido junto al hombre por su comportamiento o por falta de identificación. Animal abandonado es el que no siendo silvestre no tiene dueño ni domicilio conocido, no lleva identificación de su procedencia o propietario, ni le acompaña persona alguna que pueda demostrar su propiedad. CAPITULO 3º.- DISPOSICIONES GENERALES Artículo 7º.- Con carácter general, se permite la tenencia de animales de compañía en los domicilios parti­culares, siempre que las circunstancias de alojamiento en el aspecto higiénico-sanitario lo permitan y no se produzca ninguna situación de peligro o incomodidad para los vecinos, para los ciudadanos en general ni para los propios animales en particular, circunstancias que de producirse, podrán ser denun­ciados por los afectados. Artículo 8º.-             La tenencia de animales salvajes o silvestres, fuera de parques zoológicos o áreas restringidas, habrá de ser expresamente autorizada y requerirá el cumplimiento de las condiciones de seguridad, higiene y la total ausencia de molestias y peligros, prohibiéndose terminantemente la tenencia o comer­cio de animales protegidos por los convenios de Bonn, Berna y Washington, así como futuros conve­nios que puedan ser ratificados por el Gobierno Español. Artículo 9º.-             Los animales pertenecientes a la fauna salvaje, no especialmente protegidos, deberán estar alojados de acuerdo con las necesidades biológicas de su especie y, en todo caso, bajo control veteri­nario o inscritos en el censo correspondiente. Artículo 10º.-             Se prohíbe dejar sueltos en espacios exteriores toda clase de animales reputados como dañi­nos o feroces. Artículo 11º.- Los veterinarios en ejercicio, clínicas y consultorios veterinarios deberán llevar un archivo con la ficha clínica de los animales objeto de vacunación o tratamiento obligatorio, que estará a disposición de la Autoridad competente, cuando así sea requerido formalmente, por la misma. Artículo 12º.-             El sacrificio de animales, cuando proceda, se realizará obligatoriamente de forma inmediata e indolora bajo la supervisión de un veterinario en ejercicio. CAPITULO 4º.- ANIMALES DE COMPAÑÍA Artículo 13º.-             La tenencia e inscripción en el censo municipal correspondiente de determinados animales de compañía, podrá ser objeto de una tasa fiscal o, en su caso, precio público. SECCION PRIMERA.- DE LOS PROPIETARIOS.- Artículo 14º.- Los perros guardianes deberán estar bajo la responsabilidad de sus dueños, en recintos donde no puedan causar daños a las personas o cosas, debiendo instalarse en ellos de forma visible carteles que adviertan de su existencia. Artículo 15º.- La tenencia de animales de compañía en viviendas urbanas queda condicionada a un alojamien­to adecuado, a no atentar contra la higiene y la salud pública y a que no causen mo­lestias a los vecinos, sin que el número de animales pueda servir de causa o justificación. En cualquier caso, cuando se decida por la autoridad competente, previo informe de los Servi­cios Veterinarios de la Zona Básica de Salud del Distrito del Levante o Servicio Veterinario Mu­nicipal, que en su caso se establezca, que no es tolerable la estancia de animales en una vi­vienda o local, los dueños de estos animales deberán proceder a subsanar las correspondien­tes anomalías, o en su caso, a su desalojo, y sino lo hicieran voluntariamente después de ser requeridos para ello, lo harán los Servicios Municipales a cargo de aquellos, sin perjuicio de la exigencia de la responsabilidad correspondiente. El Ayuntamiento por sí o a través de asociaciones protectoras y defensoras de animales, podrá confiscar y ordenar el aislamiento de los animales de compañía en caso de malos tratos o tortu­ra o que presenten síntomas de agresión física o desnutrición. Procederá la adopción de idénticas medidas a las del punto anterior, cuando se hubiere diagnosti­cado que padecen enfermedades transmisibles al hombre u otros animales, sea para someterlos a un tratamiento curativo, adecuado o para sacrificarlos si fuera necesario, previo informe de los Servicios Veterinarios de la Zona Básica del Distrito del Levante o Servicio Vete­rinario Municipal, que en su caso se establezca. Artículo 16º.-             Se prohíbe la permanencia continuada de los perros y gatos en las terrazas de los pisos y en los patios comunitarios.             Los propietarios podrán ser denunciados si el perro o gato, ladra o maúlla habitualmente duran­te la noche. Artículo 17º.-             Queda prohibida la circulación por las vías públicas de aquellos perros que no vayan provistos de collar y acompañados y conducidos mediante cadena, correa o cordón resistente. Irán provistos de bozal cuando el temperamento del animal así lo aconseje o lo ordene la Autoridad Municipal y bajo la responsabilidad del dueño. Artículo 18º.-  18.1. – Los poseedores de perros, que lo sean por cualquier título, deberán censarlos e identificarlos en el Ayuntamiento del Municipio donde residan habitualmente, en el plazo máximo de tres meses a partir de su nacimiento o un mes desde la adquisición del animal. 18.2. –  La identificación se efectuará mediante sistema electrónico con normativa técnica ISO (conoci­do comúnmente como Microchip) con implantación subcutánea de transponer en la parte late­ral izquierda del cuello del perro. 18.3. – Las bajas por muerte o desaparición de los animales, serán comunicados por sus titulares en las oficinas del censo canino en el plazo de 14 días, a contar desde que se produjesen, acompa­ñando al tal efecto su cartilla sanitaria. 18.4. – Los propietarios que cambien de dominio o transfieran la posesión del animal, lo comunicarán en el plazo de 14 días a las oficinas del censo canino.  18.5. – Los perros no podrán circular sueltos por la vía pública, e irán provistos de correas o cadenas con collar. El uso de bozal podrá ser ordenado por la Autoridad Municipal cuando las circuns­tancias así lo aconsejen tendrán que circular con bozal todos los perros con antecedentes de mordedura y aquellos otros cuya peligrosidad sea razonablemente prevista dada su naturaleza, características o antecedentes. Artículo 19º.- Las personas que conduzcan perros y otros animales impedirán que éstos depositen sus deyec­ciones en las aceras, paseos y, en general, en cualquier lugar dedicado al tránsito de peatones. Queda prohibido que los perros dejen sus deposiciones en los parques infantiles o jardines. Los propietarios de los animales son responsables de la eliminación de las deposiciones. En el caso de que se produzca la infracción de esta norma los Agentes de la Autoridad Municipal po­drán requerir al propietario o a la persona que conduzca el perro, a que proceda a retirar las deposiciones del animal. Caso de no ser atendido su requerimiento podrá imponer la sanción pertinente. De acuerdo con lo dispuesto en el punto anterior, el conductor del animal procederá de la siguien­te manera: Liberar las deposiciones de manera higiénicamente aceptable mediante bolsa impermea­ble. Depositar los excrementos dentro de bolsas impermeables perfectamente cerradas, en las pa­peleras y otros elementos de contención indicados por los Servicios Municipales. Artículo 20º.-             El transporte de animales en vehículos particulares se efectuará de forma que no pueda ser perturbada la acción del conductor, se comprometa la seguridad del tráfico o les suponga condiciones inadecuadas desde el punto de vista fisiológico. Deberán ir alojados en la trasera del vehículo si la misma dispone de ventilación adecuada. Artículo 21º.-             Si el conductor de un vehículo atropella a un animal produciéndole lesiones, tendrá la obliga­ción de comunicarlo inmediatamente a las autoridades municipales. Artículo 22º.-             Los perros-guía de invidentes, de conformidad con la legislación vigente, podrán viajar en todos los medios de transporte urbano y entrar en locales de espectáculos públicos, sin pago de suplemen­tos, cuando acompañen al invidente al que sirven de lazarillo, siempre que cumplan lo establecido en la misma. Artículo 23º.-             Queda expresamente prohibida la entrada de animales, aunque vayan acompañados de sus dueños: En todo tipo de establecimientos destinados a la fabricación, almacenamiento, transporte o mani­pulación de alimentos. En los establecimientos donde se realice la venta de productos alimenticios destinados al consu­mo humano, incluyendo las bebidas y cualesquiera sustancias que se utilicen en la prepa­ración o condimentación de los alimentos. En los establecimientos cuya actividad sea la de facilitar comidas que en los mismos se consu­man, donde quedan incluidos restaurantes y cafeterías, así como cafés, bares, tabernas, canti­nas y otros establecimientos que sirvan comidas. Queda prohibida la circulación o permanencia de perros y otros animales en las piscinas públi­cas durante la temporada de baño. Se excluye la prohibición en el supuesto de que se trate de perros para la vigilancia de estos lugares, siempre y cuando no se encuentren dentro del recinto de baño destinado a personas. Queda prohibida la circulación o permanencia de perros y otros animales, sueltos o acompaña­dos de sus dueños en las playas de baño. SECCION 2º.- DE LAS AGRESIONES.- Artículo 24º.- Los animales  que hayan causado lesiones a una persona, así como los mordedores o sospecho­sos de padecer rabia y otras enfermedades contagiosas, deberán ser sometidos a control veterinario. En tales casos, el propietario del animal agresor, tendrá la obligación de comunicarlo a los servi­cios sanitarios … Sigue leyendo Mojácar